En los últimos meses estamos observando un incremento de las reclamaciones en este ámbito. Por eso queremos ofreceros algunos consejos útiles basados en los problemas más frecuentes que llegan a nuestra organización:
Contratación a domicilio
Las campañas de captación de clientes implican, a veces, la utilización de técnicas comerciales agresivas o engañosas, sobre todo a domicilio. Pedid a cualquier operario que venga a vuestra casa su identificación y no facilitéis datos personales o facturas de vuestra compañía, porque en ocasiones generan contrataciones fraudulentas.
Información previa y revocación de los contratos
No deis vuestro consentimiento antes de tener toda la información completa sobre el servicio que os están ofreciendo. Pedid copia de la documentación y no os precipitéis.
La situación del mercado actualmente impide que haya grandes diferencias entre tarifas y los ahorros anuales en los que se basan las ofertas suponen la contratación de servicios accesorios de mantenimiento, o la unificación del servicio de gas y luz en la misma compañía. Valorad vuestras necesidades y haced números para comprobar si la promoción resulta realmente interesante.
Recordad que disponéis de 7 días para ejercer vuestro derecho de revocación en caso de haber firmado el contrato.
Contratos de mantenimiento
Muchos de los contratos de mantenimiento, como por ejemplo el ServiGas, tienen una duración anual, a pesar de que haya posibilidad de pagarlos mensualmente. Por lo tanto, el hecho de cambiar de comercializadora implicará la rescisión del contrato anterior y que la antigua suministradora os pueda exigir la totalidad de cuotas no cobradas hasta la finalización del contrato.
Estos servicios de mantenimiento, además, acostumbran a renovarse tácitamente, por lo que habrá que comunicar a la compañía la voluntad de baja con antelación, mediante una comunicación fehaciente como la carta certificada.
Hemos detectado también casos de contrataciones fraudulentas de estos servicios de mantenimiento. Se trata de operarios que se dirigen en los domicilios bajo el pretexto de realizar inspecciones presuntamente obligatorias, fundamentadas en cambios de normativa inexistentes. Recordad cuando habéis pasado la anterior revisión, pues sólo hay que hacerlo una vez cada 5 años.

