• Evitar las pérdidas de calor mejorando el aislamiento de ventanas y puertas (doble vidrio, refuerzo de juntas), ahorraréis entre uno 5 y un 20% de energía.
• Priorizar el gas natural para la calefacción, es más eficiente energéticamente que el uso de aparatos eléctricos para calentar el hogar.
• Utilizar válvulas termostáticas en los radiadores y termostatos programables. Una temperatura de 19-21ºC en invierno es suficientemente confortable. Por cada grado menos de temperatura ahorramos un 8% de energía.
• Apagar la calefacción de noche, el calor acumulado durante el día normalmente será suficiente. Cerrar persianas y cortinas por la noche, evitaréis pérdidas de calor.
• Regular el termostato a 15ºC (o la posición económica) si salís pocas horas de casa. Apagar la calefacción, si estáis fuera muchas horas.
• Purgar los radiadores una vez el año para asegurar una transmisión correcta del calor.
• Instalar los radiadores bajo las ventanas para favorecer la correcta difusión del aire caliente por la habitación. No tapar ni obstruir.
• Evitar que la temperatura del agua caliente producida supere los 45ºC. Podemos instalar grifos con termostato que regulan la temperatura de salida del agua.
• Priorizar las calderas de condensación sobre las convencionales, aprovechan el calor del agua procedente de la combustión. En todo caso, preferentemente escoger un sistema de acumulación en vez de uno instantáneo.
• En cocina de gas evitar que la llama sobresalga del recipiente y procurar tapar los recipientes para no tener pérdidas de calor.
• Podemos optar por la instalación de captadores solares térmicos para obtener agua caliente sanitaria, que proporcionan un soporte a la calefacción de gas. Para una familia convencional son suficientes unos 4 m2 y amortizaremos el gasto fácilmente.
Con la llegada del frío es preciso estar alerta en los hábitos de nuestro consumo de gas. Consulta estos consejos y ahorra energía y dinero este invierno.